Ayuntamiento de Murcia impulsa iniciativa para revitalizar los barrios de La Paz y Espíritu Santo.
El Ayuntamiento de Murcia ha lanzado una nueva iniciativa destinada a identificar y abordar las necesidades de los barrios de La Paz y Espíritu Santo, ubicados en Espinardo. Este programa busca fomentar la participación ciudadana, un elemento clave para establecer las directrices de acción del gobierno local. El concejal de Planificación Urbanística y Medio Ambiente, Antonio Navarro, ha sido el encargado de dar a conocer el proyecto participativo titulado 'Haciendo Barrio, haciendo comunidad', que cuenta con una inversión total de 130.000 euros.
La iniciativa se presenta como un esfuerzo de diagnóstico local que tiene como propósito analizar diversas facetas de la vida en estos barrios, que enfrentan desafíos significativos. A través de este proceso, se pretende identificar necesidades, problemáticas y oportunidades, y colaborar con los residentes y organizaciones sociales para establecer una hoja de ruta que guíe las futuras acciones del Ayuntamiento, según informaron fuentes oficiales.
Con un presupuesto total de 130.000 euros, este proyecto recibirá una parte considerable del financiamiento del Programa FSE+ Región de Murcia 2021-2027, mientras que el resto será aportado directamente por el Consistorio murciano.
El diagnóstico se llevará a cabo hasta noviembre de 2026 y busca mejorar no solo la convivencia entre los vecinos, que suman aproximadamente 11.200, sino también la calidad de vida en general. La participación activa de los residentes será fundamental en este camino, que también buscará robustecer el tejido social local.
El plan permitirá determinar prioridades en áreas clave como la vivienda, el empleo, la educación y la salud, sentando las bases para futuras intervenciones integrales. Con estas acciones, el equipo del Ayuntamiento de Murcia da un paso significativo hacia una planificación más inclusiva y ajustada a las realidades de sus comunidades más necesitadas.
Antonio Navarro estuvo acompañado de representantes de grupos de trabajo que se han formado en esta fase inicial, incluyendo a académicos del Departamento de Sociología de la Universidad de Murcia y profesionales de Servicios Sociales y la Fundación Cepaim.
La metodología utilizada será la Investigación Acción Participativa (IAP), desarrollándose en distintas etapas. La fase inicial se enfocará en motivar y establecer un diseño organizativo que garantice una sólida coordinación entre técnicos y la comunidad local.
La siguiente fase contempla la ejecución de la investigación en campo, que incluirá la recolección de datos tanto cuantitativos como cualitativos. Esto se realizará a través de entrevistas, grupos de discusión y talleres participativos, entre otros métodos que se ajusten a las características de cada barrio. Se realizarán entrevistas semiestructuradas con líderes locales y figuras clave para profundizar en las percepciones y necesidades del área.
Además, se planificarán encuestas en línea para captar la opinión de una mayor cantidad de habitantes de la zona. El equipo técnico se integrará a la vida diaria del barrio para observar conductas, dinámicas sociales y el uso de espacios comunes.
También se llevarán a cabo talleres donde vecinos, entidades y expertos podrán reflexionar de manera conjunta sobre los retos y oportunidades que enfrenta el barrio, promoviendo el aprendizaje y la creación conjunta de conocimiento.
El proceso culminará con la sistematización y análisis de los datos recogidos, lo que permitirá generar un diagnóstico compartido que identifique problemas, recursos y potencialidades específicas de la comunidad. La fase final incluirá una evaluación comunitaria para asegurar que las conclusiones y propuestas derivan de un esfuerzo colectivo y estén alineadas con las verdaderas necesidades locales.
A lo largo de todo este proceso, se tendrá en consideración una perspectiva de género y se priorizará la inclusión de grupos tradicionalmente subrepresentados, tales como jóvenes, mujeres, personas mayores y quienes se encuentran en situaciones vulnerables.
Tanto La Paz como el Espíritu Santo figuran en el Catálogo estatal de Barrios Vulnerables. En La Paz, que cuenta con más de 4.670 habitantes, se observan alarmantes tasas de desempleo y un bajo nivel de ingresos, además de viviendas de reducidas dimensiones, lo que dificulta la calidad de vida de sus residentes, en especial de las personas mayores. Este barrio ha sufrido una disminución de su población en la última década.
El barrio Espíritu Santo, por otro lado, alberga a más de 6.500 residentes y es notable por su población joven y una alta concentración de vivienda social gestionada por el municipio. La zona presenta tasas de desempleo y niveles de ingresos que están por debajo de la media, lo que resalta la urgencia de tomar medidas en estas áreas.
Este diagnóstico participativo se integra en la estrategia municipal más amplia para abordar las vulnerabilidades sociales en áreas críticas, consolidando el trabajo en equipo que ya están llevando a cabo Servicios Sociales y el Servicio de Vivienda en los dos barrios mencionados. Además, el proyecto se apoya en experiencias previas, reforzando las capacidades técnicas con la adición de dos nuevos profesionales en Educación Social, uno para cada zona.
Finalmente, el diagnóstico se caracterizará por su apertura y transparencia, no solo buscando elaborar un documento técnico, sino también por fomentar la cohesión social, fortalecer las redes comunitarias y avanzar hacia una gobernanza local más inclusiva y corresponsable en los barrios de La Paz y Espíritu Santo.