• domingo 5 de febrero del 2023
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CESRM resalta que la restauración regional no se completará en 2022 pero la situación es "ideal" en frente de otras CCAA

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MURCIA, 23 Dic.

El Consejo Económico y Social de la Región de Murcia (CESRM) ha señalado que, según las proyecciones de órganos independientes y centros de investigación en coyuntura económica, la restauración en la Comunidad proseguirá sin completarse en 2022, si bien la economía murciana "semeja situarse en una situación ideal para esto en comparación con la mayor parte de comunidades autónomas".

Así lo hizo comprender el CESRM en su folleto de 'Indicadores de Coyuntura Económica y Laboral' relativo a diciembre de 2022, que tiene dentro un anexo sobre las primordiales conclusiones que contribuye el reciente avance de la Contabilidad Regional de España sobre las primeras estimaciones regionales de 2021, con revisiones de los datos de los un par de años precedentes.

En este sentido, el CESRM puso de manifiesto que este avance de contabilidad prueba generalmente un "efecto choque" cuya intensidad no deja todavía compensar totalmente la caída de 2020. Esta fuente cree que el PIB de la Región de Murcia medra en volumen a una tasa de forma anual del 5% en 2021, en el momento en que el receso de 2020 fue de un -9,1%.

Por ocupaciones económicas, el Valor Agregado Bruto (VAB) real ahora está sobre los escenarios de 2019 en Información y comunicaciones, Actividades financieras y de seguros, Administraciones Públicas y defensa, seguridad popular obligatoria, educación, ocupaciones sanitarias y de servicios sociales y Actividades inmobiliarias.

Sin embargo, al revés, el efecto bianual deja aún lejos eminentemente a ocupaciones artísticas, recreativas y ocio, reparación de productos familiares y otros servicios, "muy perjudicada por el cierre de locales en la Región". La restauración plena tampoco se siente al ver los datos sobre horas totales de trabajo y empleo total, según el informe.

El sendero ascendiente que recorre el PIB en 2021 ayuda a una optimización de los indicadores de renta por habitante, si bien naturalmente "aún no se contrarresta la mengua de 2020", según el Consejo, que enseña que esta optimización de forma anual no oculta que el PIB por habitante en términos reales "no iguala todavía los escenarios de 2008, en el momento en que comienza la Gran Recesión".

En su informe, el CESRM ha recordado que la economía regional mostraba signos de desaceleración gradual de acuerdo avanzaba el año 2022 y, en la época de verano, ciertas entidades expertas en análisis económico estimaban aun que podría ingresar en recesión en el tramo final de la anualidad.

Sin embargo, a juzgar por lo que revelan los indicadores de coyuntura recientes, "resiste con mucho más solidez de la aguardada", según el CESRM, que ha añadido que múltiples componentes fomentan que la economía se expanda sobre las previsiones.

Entre estos causantes, ha mencionado los mercados laborales robustos, la continuidad de los efectos de la apertura tras la pandemia, una demanda fuerte, los cuellos de botella en etapa de relajación, y la evolución conveniente en los costos del gas _-en España, además de esto, admitiendo que la inflación amaine-_.

En la Región de Murcia, las previsiones son discordantes sobre la intensidad de la progresión. Así, la AIReF, la mucho más fatalista, adelanta para el último trimestre un incremento interanual del PIB de un 0,8%, que deja extrapolar un 2,2% tomando la media de los índices de volumen de los tres primeros trimestres.

Hispalink prevé para 2022 un 3,8%, al paso que CEPREDE lo deja en un 3,2%; el emprendimiento de ley de capitales de la CARM se aventura con un 4%. El apartado de revisiones para el año que acaba lo completa BBVA Research, la mucho más ilusionado, que eleva medio punto su previo estimación para dejarla en un 4,3%.

En el ámbito de la oferta agregada, no todos y cada uno de los campos influyen de manera efectiva en el desarrollo de la economía regional. El ámbito primario semeja estancado por culpa más que nada del pronunciado aumento de los costos de producción, con energía mucho más lubrificantes y fertilizantes a la cabeza.

Además, las lluvias rebosantes de principios de año han condicionado asimismo el descenso de las producciones de ciertos cultivos de regadío, según el informe, que advierte que este panorama puede verse contrarrestado por el alza de los costos percibidos por labradores y ganaderos, si bien es dudosa la influencia de todo lo previo en la renta agraria.

La industria regional soporta mejor, pese a la indecisión, como indican los indicadores de coyuntura y empleo; al tiempo que la construcción se favorece del impulso de la obra pública y, en el ámbito de la edificación residencial, los últimos datos no dejan conseguir una conclusión: la estadística de visados de vivienda apunta al optimismo pero el número de las iniciadas implica una alguna reducción de la actividad.

Los servicios, por su lado, se identifican por la restauración laboral, al tiempo que los indicadores de coyuntura prosiguen patrones distinguidos según el ámbito. En general, semeja que la actividad se está recuperando al terminado tras la COVID-19, pero esto no se traslada al campo hotelero y al comercio minorista, así como apostilla el CESRM.

En cuanto al transporte, reanuda el pulso la modalidad de mercancías por carretera tras el paro de los camioneros autónomos a comienzos de año y persiste la fortaleza en la actividad marítima. En dirección inversa, el transporte aéreo repunta pero no vuelve a los escenarios de 2019.

El consumo exhibe una resistencia mayor que la aguardada, lo que se mantiene en base al IPI de recursos de consumo, si bien difiere el índice de la cifra de negocios del comercio minorista a costos permanentes, sin estaciones de servicio, cuyos registros todavía están lejos de los de antes que penetrara el coronavirus.

La inversión, según el Consejo, semeja perjudicada por un debilitamiento importante, aun pudiéndose charlar de retroceso, desde el IPI de recursos intermedios y de las cantidades de matriculación de automóviles industriales.

El comercio exterior regresa a enseñar unas cantidades "robustas", de conformidad con la intensidad del incremento interanual que muestran tanto las exportaciones como las importaciones.

Por otro lado, el CESRM ha advertido que las cuentas afianzadas de la Comunidad lanzan de nuevo un saldo negativo. Destaca la contracción de los capital no financieros, que aprecian la pérdida de capital expepcionales aportados por el Estado para batallar los efectos de la COVID-19 y la liquidación negativa del sistema de financiación de entregas a cuenta de julio.

En consecuencia, ha señalado que las transacciones corrientes se contraen poderosamente y la evolución de los impuestos indirectos asimismo se ve perjudicada. En el lado positivo, medran los impuestos directos, merced a la preponderancia del IRPF.

El déficit público de la Comunidad en concepto de contabilidad nacional es el mucho más prominente autonómico en términos relativos, un -1,79% del PIB regional, al paso que la deuda pública está en un 33,4%, solo inferior a Valencia, Cataluña y Castilla-La Mácula.

Por otro lado, la EPA apunta a un estancamiento del mercado de trabajo regional en el último trimestre de 2022.

En cuanto a los ocupados, se cuantifica en 640.800, mucho más baja que en el período de tres meses previo por fundamentos estacionales en tanto que en verano se resiente el empleo regional en el ámbito agrario y en la enseñanza, tal como en ocupaciones de transporte y almacenaje.

Al desagregar por cambiantes demográficas, lo mucho más claro es la caída en el conjunto de población de 35-44 años, al paso que los desenlaces por sexo y nacionalidad dependen de si la comparación es intertrimestral o interanual.

El empleo indefinido, no obstante, despega por la última reforma laboral. La tasa de temporalidad laboral de la Región es de un 22,9%, prácticamente siete puntos porcentuales menos en el lapso de un año.

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