Crónica Murcia.

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"Confusión del amigo del sospechoso en el 'crimen de Halloween': 'Creí que estaba inconsciente'"

MURCIA, 4 de febrero.

En el segundo día del juicio correspondiente al infame 'crimen de Halloween', que ha comenzado este martes en la Audiencia Provincial de Murcia, se ha presentado un testigo clave: el hombre que estaba con el acusado la noche de los hechos. Este testigo ha afirmado que, al ver a la víctima en el suelo, pensó que simplemente había "perdido el conocimiento".

El testigo explicó que el fallecido se unió a una conversación que mantenían a pesar de no conocerse previamente. "No paraba de hablar, se volvió pesado", comentó. Según su versión, fue en ese momento cuando el fallecido comenzó a insultar a la camarera, un comportamiento que él le recriminó varias veces debido a su amistad con ella.

Describió que el acusado entró al baño durante unos 15 minutos y salió "totalmente desencajado". El testigo manifestó que el acusado sugirió que fueran a pelear fuera del bar, a lo que se negó, desencadenando un forcejeo entre ambos, momento en el que el acusado intervino.

Relató que, en un intento de calmar la situación, lo empujó, lo que provocó que el fallecido cayera al suelo. "Vi a mi amigo con los brazos en alto. Se cayó y se fue hacia él —en referencia al acusado—, se volvió a caer, se levantó y, cuando se subió la camiseta, vi la sangre y se desplomó", narró, reiterando que en ningún momento pudo ver la navaja en el altercado.

Tras abandonar el bar en la furgoneta del trabajo, el acusado fue alcanzado por su amigo en un semáforo. Según el testigo, este le dijo: "Me voy, no sé qué ha pasado", a lo que el testigo respondió que no recordaba su reacción, dado su nivel de nerviosismo. Además, reafirmó que el acusado nunca le comentó que había apuñalado a nadie, asegurando que no creía que hubiera causado una muerte.

A lo largo de su testimonio, fueron presentados varios videos de la cámara de seguridad del bar, donde se podía ver a ambos hombres durante la noche en cuestión, así como el momento en el que comienzan a intercambiar palabras. En una de las imágenes se observa a la camarera llevando al fallecido hacia la calle, lo que el testigo interpretó como una acción de compañerismo para mostrarle un coche, y no como una expulsión del bar, como había afirmado previamente el acusado.

El testigo también reveló que el acusado le había comentado que llevaba una navaja con él para poder partir un panecillo, aunque el fiscal hizo hincapié en que también había mencionado que la llevaba "por si acaso" debido a su carácter temeroso.

Visualmente, se mostraron las imágenes de la pelea, donde el fallecido cayó al suelo mientras el acusado lo rodeaba varias veces hasta marcharse. "Lo vi en el suelo, pero eso no significaba que estuviera muerto", argumentó al abogado de la acusación. "Cuando levantó la camiseta y se desplomó pensé que le había pinchado, pero creí que había perdido el conocimiento", añadió.

El testigo explicó que el acusado no era él mismo esa noche: "Tenía los ojos encendidos, se fue muy alterado, nunca lo había visto con comportamiento agresivo".

También testificó la camarera que estaba al frente del bar en el momento de los sucesos. Era amiga tanto del acusado como del fallecido, y declaró que esa noche vio al acusado consumiendo cerveza, pese a que él había afirmado en su declaración previa que llevaba mucho tiempo sin beber.

Recordando la conversación, la camarera expresó: "No recuerdo lo que me decía, no era agradable". En cuanto a la pelea, afirmó que no escuchó amenazas ni advertencias y subrayó que la confrontación no involucraba al acusado, quien solo se metió porque ella se lo pidió. "No debí haberle dicho nada", concluyó.