• miércoles 8 de febrero del 2023
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El 45% de los conductores murcianos infringe frecuentemente los límites de agilidad

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MURCIA, 17 Jul.

Permitir a un menor conducir sobre los 160 km por hora (km/h) mientras que su padre graba la imprudencia, exceder los 220 km/h en autopista o efectuar un adelantamiento en una curva a alta velocidad son solo varios de los casos mucho más interesantes de temeridades reales al volante por exceso de agilidad. Pero no son los únicos.

La situación es que la agilidad todavía es un enorme inconveniente para la seguridad vial, en tanto que el 45 por ciento de los conductores murcianos admite que infringe frecuentemente los límites, una inclinación que cada vez va a mucho más. Además, una sección esencial de los automovilistas aún no han desterrado los hábitos imprudentes en el momento en que se ponen al volante.

De hecho, prácticamente 18.000 murcianos confiesan que llegó a circular sobre los 200 km/h en vía interurbana y cerca de 39.000 que lo hicieron a mucho más de cien km/h en localidad. O dicho de otra forma: cerca de 57.000 murcianos podrían haber cometido un delito contra la seguridad en el tráfico sin saberlo.

Estos hábitos tienen una consecuencia preocupante: en la última década se asentaron en España mucho más de cien.000 siniestros por imprudencias similares con la agilidad que provocaron mucho más de 150.000 víctimas (heridos y muertos) y prácticamente 4.500 fallecidos. Además, uno de cada 4 muertos en carretera fallecieron por un exceso de agilidad, una conducta muy dañina que multiplica por siete el peligro de fallecer como conductor en el caso de incidente.

Estas son ciertas conclusiones del estudio 'Agilidad, la lacra discreta. El exceso de agilidad en los accidentes fatales en España (2011-2020)', elaborado por la Fundación Línea Directa en colaboración con el Instituto de Tráfico y Seguridad Vial de la Universidad de Valencia (INTRAS).

El informe pone el foco en la agilidad como entre los causantes mucho más comunes y mortales en los accidentes de tráfico, para avisar sobre sus peligros y efectos y mentalizar a la sociedad de españa de la gravedad de ciertos hábitos.

La ONU, en su propósito de achicar al 50 por ciento el número de accidentes en 2030, sugiere bajar los límites de agilidad en 20 km/h en vías interurbanas. En este sentido, la Fundación Línea Directa y el Instituto de Tráfico y Seguridad Vial han calculado cuántas vidas salvaría la medida, usando para esto el modelo de capacidad de Nilsson, un sistema de cálculo rigurosísimo y singularmente eficaz en ámbitos interurbanos.

Para ello, se tuvieron presente los datos oficiales de la DGT, los accidentes producidos por no respetar los límites y el carácter agravante de la agilidad en toda clase de accidentes.

La conclusión del ejercicio es bien interesante, puesto que bajar los límites de agilidad 20 km/h en relación a los presentes reduciría un 70 por ciento el número de muertos en vías interurbanas, lo que equivaldría a socorrer 659 vidas por año en España.

Sin embargo, la iniciativa de endurecer las reglas en este ámbito prosigue dividiendo a la opinión pública, puesto que no todos y cada uno de los automovilistas están a favor. Según el estudio, el 34 por ciento de conductores murcianos optaría por subir los límites en autopistas y autovías pues los presentes son "poco realistas" y 71.400 los quitaría de forma directa.

En cuanto a la radiografía del incidente provocado por agilidad, cabe distinguir los sucedidos en carretera y los sucedidos en localidad. En vías interurbanas se generan eminentemente por salida de vía por la derecha, en el último período de tres meses del año y en resumen de semana.

Respecto a los sucedidos en vías urbanas, acostumbran a ocurrir mucho más en el mes de enero y se generan en la mayoría de los casos accidentes frontolaterales, por alcance y atropellos. Además, resalta singularmente la antigüedad del vehículo accidentado, mayor a la media de españa.

El perfil del conductor accidentado tiende a ser un hombre joven (de entre 18-34 años), que está de vacaciones o en su tiempo de ocio y que emplea menos el casco o el cinturón de seguridad.

La Fundación Línea Directa asimismo ha amado entender la percepción de los españoles sobre la normativa de agilidad y sus hábitos al volante mediante una encuesta efectuada a 1.700 personas de toda la geografía nacional. Una de las conclusiones mucho más atractivas es que solo el 3,5 por ciento de los conductores murcianos conoce los límites de agilidad para turismos y motocicletas.

En cuanto a la proporción de conductores que sobrepasan los límites de agilidad, el estudio de la Fundación Línea Directa concluye que el 7 por ciento de los españoles violan la mayoria de las veces las reglas en este ámbito. Las comunidades con mucho más infractores son Castilla-La Mancha, La Rioja y Aragón. En el lado opuesto, se ubican Canarias, Región de Murcia (3,4%) y Baleares.

En lo referente a las sanciones, el 78 por ciento de conductores murcianos no piensa que la intención de las multas sea de forma exclusiva la seguridad vial, al paso que 113.500 está en pos de despenalizar los límites de agilidad. Además, el 54 por ciento respalda la iniciativa de situar los radares de forma exclusiva en los Tramos de Concentración de Accidentes (TCA) o en puntos peligrosos.

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