El 95% de los murcianos respiraron aire contaminado en 2025, según Ecologistas
En 2025, el 95% de la población de la Región de Murcia, aproximadamente 1,5 millones de personas, estuvo expuesta a niveles de contaminación por encima de los límites establecidos por la Unión Europea. Este dato se extrae del último informe de Ecologistas en Acción, que analiza la calidad del aire en la comunidad en un año marcado por olas de calor intensas y fenómenos climáticos extremos.
El informe señala que, pese a algunas mejoras en partículas en suspensión y dióxido de nitrógeno, la concentración de ozono se elevó a niveles no vistos desde 2017. La organización atribuye este empeoramiento a los efectos del cambio climático y a un aumento en la quema de combustibles fósiles en sectores como la aviación y el automóvil. La ola de incendios forestales también tuvo un impacto puntual en la calidad del aire en agosto.
Estas circunstancias tienen implicaciones directas en la salud pública, con estimaciones que relacionan la mala calidad del aire con unas 900 muertes prematuras anuales en la región. Además, la contaminación afecta a la vegetación y al medio natural, con un 19% del territorio regional en riesgo por niveles excesivos de partículas y gases nocivos.
Desde el ámbito político, las autoridades autonómicas enfrentan críticas por no implementar a tiempo medidas eficaces, como zonas de bajas emisiones, y por no actualizar sus protocolos frente a episodios de mala calidad ambiental. La falta de acciones concretas puede prolongar la exposición de la población a niveles peligrosos de contaminación, según los expertos.
Asimismo, el informe señala que la situación en zonas como Jumilla requiere de un plan urgente para reducir los niveles de ozono, ya que se han superado los objetivos previstos para 2030. La comunidad política tendrá que afrontar estos desafíos en un contexto de mayor conciencia social y presión ciudadana para avanzar hacia un modelo más sostenible y saludable.
De cara al futuro, la tendencia apunta a una mayor regulación y a la adopción de políticas que promuevan la movilidad sostenible y las energías renovables, en un esfuerzo por revertir las cifras alarmantes y proteger la salud y el medio ambiente regional.