• sábado 10 de diciembre del 2022
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El empleo de sensores y drones deja achicar un 45% el riego en verano de los cerezos sin disminuir la producción

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La proposición de Pedro José Blaya Ros ha hallado asimismo que el calor tras la cosecha aumenta la anomalía de frutos dobles

CARTAGENA (MURCIA), 11 Jul.

El cultivo de cerezo a través de la utilización de sensores recónditos deja mejorar la utilización del agua sin condicionar la producción y calidad de la fruta, así como demostró la proposición en la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT) del ingeniero agrónomo Pedro José Blaya Ros, que concluye que es viable ahorrar un 45% de agua en verano aplicando técnicas de riego deficitario controlado en zonas enormemente atacables a la escasez de agua como la Región de Murcia.

"El empleo de sensores recónditos para la estimación de las condiciones hídricas del suelo y del cerezo es fundamental para tener la información que deja utilizar el déficit hídrico en el instante perfecto, con la intensidad y duración correctas", enseña el nuevo doctor por la Universidad Politécnica de Cartagena.

En los ensayos de esta proposición, completados por estudiosos de las academias de Ingeniería Agronómica y también Ingeniería Industrial en la finca Toli de Jumilla y en la Estación Agroalimentaria Experimental de la UPCT en el campo de Cartagena, se han empleado sensores de humedad, de potencial matricial del suelo y dendrómetros, tal como cámaras térmicas con teléfonos inteligentes y drones para conseguir los índices de vegetación mucho más representativos del estado del cultivo, según detallaron fuentes de la institución enseñante en un aviso.

Los índices de vegetación han tolerado desarrollar modelos de predicción "a fin de que el agricultor sepa anticipadamente el volumen de la cosecha y, de esa manera, calcule las pretensiones de personal para la recolección del fruto", comunican los directivos de la investigación doctoral, Roque Torres y Rafael Domingo.

La proposición asimismo ha hallado que el motivo de la anomalía del aumento de frutos dobles en la próxima campaña es el calor elevado en el mes siguiente a la cosecha y no el déficit hídrico. "El tamaño de la cereza, aspecto de calidad, se ve perjudicado por la carga de frutos y el número y tamaño de hojas que lo nutren", agregan los estudiosos.

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