El sistema 'Un Solo Día' se extiende a nuevas pedanías de Murcia en un esfuerzo por mejorar la gestión de residuos
El Ayuntamiento de Murcia inicia este jueves la implementación del sistema de recogida de enseres voluminosos 'Un Solo Día' en las pedanías de Puente Tocinos, El Raal, Llano de Brujas y Santa Cruz. La medida, tras su éxito en varias zonas, busca optimizar la gestión de residuos y reducir la acumulación en la vía pública. La iniciativa se enmarca en el compromiso municipal con la sostenibilidad y la mejora del entorno urbano.
Este sistema permite a los vecinos depositar muebles y enseres los jueves, en horario nocturno, facilitando una recogida rápida los viernes. La estrategia elimina avisos previos y favorece una gestión más eficiente de las rutas de recogida, además de contribuir a la sensibilización ciudadana sobre la correcta disposición de residuos voluminosos. La continuidad en las pedanías donde ya funciona garantiza una mayor eficacia en la gestión.
El despliegue en nuevas zonas responde a una visión política centrada en la descentralización y la modernización de los servicios públicos municipales. La iniciativa refleja los esfuerzos del gobierno local por impulsar políticas sostenibles y responder a las demandas de una ciudadanía cada vez más consciente del cuidado del entorno. La colaboración con juntas municipales y la Policía Local refuerza el carácter informativo y preventivo del programa.
Este avance se produce en un contexto donde el volumen de residuos gestionados en 2025 superó las 8.000 toneladas y en lo que va de 2026 ya se han superado las 2.000 toneladas. La implantación de 'Un Solo Día' ha permitido planificar y canalizar más de 750 toneladas en su primera fase, contribuyendo a un modelo de economía circular. El tratamiento de estos residuos se realiza en el Complejo Medioambiental de Cañada Hermosa, donde se promueve la recuperación y el reciclaje, avanzando hacia un modelo de residuo cero.
Este proyecto se inscribe en la estrategia municipal de modernización y sostenibilidad, con un horizonte a medio plazo que contempla ampliar el alcance del sistema y reforzar campañas de concienciación. La continuidad de estas políticas es clave para afrontar los desafíos ambientales y urbanísticos que enfrenta Murcia, en un contexto político que prioriza la gestión eficiente de recursos y la protección del entorno natural.
Mirando hacia el futuro, la experiencia acumulada y la respuesta de la ciudadanía serán determinantes para consolidar estos sistemas y explorar nuevas soluciones ambientales. La incorporación de tecnologías y la participación activa de los vecinos seguirán siendo pilares en la transformación de la gestión de residuos en la ciudad.