El UCAM University Fund cierra 2026 con un +10,4% y refuerza su gestión sostenible
El fondo de inversión de la Universidad Católica San Antonio de Murcia (UCAM) ha cerrado el primer semestre de 2026 con una rentabilidad del 10,4%. Desde su creación en febrero de 2024, acumula un incremento del 30,5%, consolidándose como un instrumento rentable y alineado con valores éticos y sostenibles. La gestión ha logrado mantener un riesgo controlado, con una volatilidad del 11,7%, en un contexto de mercado marcado por la inestabilidad internacional.
Este fondo forma parte de la estrategia de la UCAM para financiar sus actividades docentes, investigadoras y sociales, en línea con su misión. La inversión se realiza en un 88% en renta variable global, con una estructura diversificada que combina gestión activa y pasiva, y una fuerte presencia en sectores como tecnología, salud y energías limpias.
El rendimiento obtenido en 2026 supera claramente al índice de referencia MSCI World, que en mismo período registra un +12,8%. La cartera modelo de la institución ha demostrado una gestión eficiente, destacando en sostenibilidad, con una calificación ESG de 'AA' y más del 50% de la inversión en compañías líderes en sostenibilidad.
La estrategia de inversión del fondo cumple con estrictas políticas éticas y sociales, evitando sectores polémicos como armamento, tabaco o violaciones del Pacto Mundial de Naciones Unidas. Además, cuenta con un fuerte componente de inversión en fondos alineados con principios católicos, reforzando la coherencia con los valores de la universidad.
La gestión del endowment refleja la voluntad de la UCAM de consolidar una fuente de financiación estable, que permita ampliar sus programas sociales, becas y proyectos de investigación. La supervisión del patrimonio está en manos del Patronato, garantizando que las inversiones sigan alineadas con el ideario institucional y su compromiso social.
De cara al futuro, la universidad apuesta por seguir fortaleciendo su cartera de inversión en sectores estratégicos y sostenibles, en un contexto global de creciente demanda de criterios ESG en la gestión financiera. La estrategia busca también adaptarse a posibles cambios regulatorios y a las tendencias del mercado internacional, con el fin de mantener su rentabilidad y coherencia ética.