El verano más cálido en Murcia en 66 años, con 26,8°C de media
La Región de Murcia experimentó su verano más cálido en al menos 66 años, alcanzando una temperatura media de 26,8 grados centígrados. Este dato supone una anomalía de 2,3 grados respecto al promedio del período 1991-2020, según el balance climático presentado por AEMET. El verano de 2026 supera así el récord anterior, establecido en el verano pasado, con 26,7 grados.
El análisis mensual revela que junio fue muy cálido, con 24,9 grados, mientras que julio fue extremadamente caluroso, con 28,5 grados, siendo el julio más cálido en 66 años. Agosto también registró temperaturas elevadas, con una media de 27,3 grados y una anomalía de 0,6 grados. La persistencia de altas temperaturas afectó tanto a las máximas como a las mínimas, con numerosos episodios de temperaturas por encima de lo habitual.
Este aumento en las temperaturas tiene implicaciones importantes para la planificación agrícola, la gestión del agua y la salud pública en la región, que ha experimentado noches tropicales y temperaturas extremas en días puntuales. Además, el evento climático se enmarca en una tendencia global de incremento de olas de calor, que ha sido evidente en los últimos años, especialmente en el siglo XXI.
Desde una perspectiva política, estas tendencias refuerzan la necesidad de avanzar en políticas de adaptación y mitigación del cambio climático. La gestión de recursos, la planificación urbana y la inversión en energías renovables son temas prioritarios ante un escenario de aumento de eventos extremos. La comunidad debe afrontar estos desafíos con estrategias a largo plazo, en coordinación con las instituciones nacionales y europeas.
De cara al futuro, las previsiones indican que el último trimestre del año podría ser también más cálido de lo habitual, con una probabilidad del 70-100%. La influencia del aumento en la temperatura del mar, que ofrece mayores niveles de energía y humedad, podría generar episodios de precipitación severa en otoño. La incertidumbre en la previsión de fenómenos como las DANA mantiene el reto de la predicción meteorológica, especialmente en el contexto del cambio climático global.