• domingo 5 de febrero del 2023
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Investigado por tener 35 equinos en estado "deplorable" conviviendo con 13 cadáveres de caballos en Murcia

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A pesar de que la explotación tenía censados a 71 equinos, el dueño no ha podido acreditar el paradero de 19 de ellos

MURCIA, 15 Sep.

La Guardia Civil ha investigado al dueño de una explotación de caballos en la pedanía murciana de Monteagudo por tener 35 caballos vivos pero en condiciones "lamentables" conviviendo con los cadáveres de otros 13 equinos en descomposición, según detallaron fuentes de la Benemérita en un aviso.

En preciso, la Guardia Civil de la Región de Murcia, merced a la colaboración ciudadana, ha creado esta investigación llamada operación 'Bucéfalo', apuntada a aclarar las condiciones de vida de varios equinos en una explotación situada en Monteagudo que se ha saldado con la investigación de su dueño como presunto creador de delito de castigo animal.

En la finca convivían 35 caballos, burros y ponis en "pésimas condiciones", al lado de los restos cadavéricos de otros 13 equinos, según detallaron fuentes de la Benemérita en un aviso.

La investigación se inició en el momento en que un vecino de Alicante denunció frente a la Guardia Civil las lamentables condiciones higiénico-sanitarias de una explotación equina, situada en la pedanía murciana de Monteagudo, donde, parece ser convivían animales vivos con restos de otros fallecidos.

Especialistas del Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil, en colaboración con veterinarios de la Oficina Comarcal Ganadera de Murcia, realizaron una visita de inspección.

En las instalaciones de la finca, los agentes encontraron un total de 35 equinos, entre caballos, burros y ponis, que convivían con los restos cadavéricos de otros 13 equinos en adelantado estado de descomposición, con el consiguiente peligro para la salud de los animales vivos, de esta forma para la salud humana, al encontrarse el recinto en una región urbana con casas próximas.

La investigación continuó con la lectura de los microchips particulares y de su cotejo con los que corresponden pasaportes, lo que dejó saber que la finca tenía censados un total de 71 equinos, de los que, 19 se encontraban en sitio desconocido, no logrando dar su dueño documentación alguna que acreditase su muerte, venta o traslado a otra finca.

El resultado de la investigación puso de manifiesto evidentes negligencias en la atención y el precaución de los animales, puesto que carecían de las condiciones higiénico-sanitarias y de nutrición correctas, fundamentando su sustento en restos de lechugas, lo que podría haberles provocado desnutrición y serios problemas intestinales.

Además, los agentes conocieron que tampoco se administraba la supresión de los cadáveres, con lo que veterinarios de la OCA de Murcia levantaron las que corresponden actas y ordenaron al dueño seguir de manera inmediata a la retirada de los animales fallecidos mediante una compañía de administración autorizada.

El SEPRONA ha acabado la operación 'Bucéfalo' con la instrucción de diligencias como investigado al dueño de la explotación equina, como presunto creador delito de castigo animal, como no había podido acreditar la pertinente atención veterinaria para asegurar la supervivencia de los equinos, poniendo en riesgo la salud del resto de animales vivos.

La Guardia Civil ten en cuenta que el vigente Código Penal, en su producto 337, cita que va a ser castigado con la pena de tres meses y un día a un año de prisión y también inhabilitación particular de un año y un día a tres años para el ejercicio de profesión, trabajo o comercio que tenga relación con los animales y para la tenencia de animales, el que por cualquier medio o trámite maltrate de manera injustificada, ocasionándole lesiones que menoscaben dificultosamente su salud o sometiéndole a explotación sexual, a un animal familiar o amansado, un animal de los que frecuentemente están domados, un animal que temporal o de forma permanente vive bajo control humano, o cualquier animal que no viva en estado salvaje.

Además, la Ley 8/2003, de 24 de abril, de Sanidad Animal, recopila una sucesión de infracciones en lo que se refiere a negligencias por la sepa de atención veterinaria, actualización del censo, comunicación de la desaparición de los animales a las que corresponden autoridades, tal como la supresión de los restos a través de administradores autorizados, con sanciones económicas que fluctúan entre los 60.001 euros y 1.200.000 euros.

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