Murcia, 27 de febrero. En una significativa reunión que se llevará a cabo el viernes, la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS) planteará a su Comisión de Desembalses la abolición de los límites actuales impuestos a los sistemas de riego, tanto tradicionales como no tradicionales, en la cuenca del río, gracias a las recientes lluvias que han beneficiado las cabeceras de los ríos Segura y Mundo.
Mario Urrea, presidente de la CHS, compartió esta información en una rueda de prensa, subrayando que las precipitaciones durante el año hidrológico han alcanzado un total de 230 litros por metro cuadrado, cifra que se considera la segunda mejor en la última década, lo cual augura un año prometedor para la agricultura regional.
La jefatura de la CHS sugiere un desembalse de 260 hectómetros cúbicos de agua hasta fin de año, lo que facilitará el riego en la región murciana y garantizará el suministro para los agricultores.
Urrea también destacó que, en este primer bimestre del año, las aportaciones de agua han llegado a ser de 365 hectómetros cúbicos, que representan un incremento notable de 253 hectómetros en comparación con el mismo periodo del año anterior. Un dato relevante es que el 5 de febrero se registró una aportación diaria de 34 hectómetros cúbicos, la más elevada desde que se inició la medición de estos datos en 1982.
El presidente enfatizó que la tendencia actual señala que la cuenca del Segura no enfrenta sequías prolongadas, con indicadores que mejoraron hasta 0,44 a principios de febrero, muy cerca del umbral de normalidad, que se sitúa en 0,5. En ese contexto, el nivel de trasvase se ubicó en 0,92.
Con base en esta estabilidad hídrica, la CHS está en condiciones de levantar las restricciones de riego, lo que promete un manejo más fluido y organizado para el actual año hidrológico, permitiendo así un inicio óptimo para el próximo ciclo agrícola.
En relación al trasvase Tajo-Segura, Urrea indicó que actualmente hay 176 hectómetros cúbicos destinados a los usuarios, además de otros 158 hectómetros que están pendientes de recepción, sumando un total de 333 hectómetros cúbicos ya asignados para esta temporada agrícola. "Estamos seguros de que podremos gestionar los riegos de ambas zonas con total normalidad", afirmo Urrea.
Asimismo, reconoció la excepcional labor realizada por el equipo de la CHS en el manejo del agua durante las intensas lluvias y borrascas de febrero, un episodio que resultó en la llegada de 218 hectómetros cúbicos a las cabeceras de los ríos Segura y Mundo. De esta cantidad, el 92% fue controlado y regulado en los embalses, mientras que el 8% restante se desvió hacia la costa en Guardamar del Segura, Alicante.
Urrea valoró positivamente la gestión, indicando que el embalse de Fuensanta enfrentó un caudal de casi 500 metros cúbicos por segundo, pero fue capaz de gestionar la salida de solo 100 metros cúbicos por segundo. Otros embalses, como Camarillas, también mostraron capacidad de regulación similar.
El presidente de la CHS mencionó que, en el marco de las lluvias, se emitieron 15 avisos amarillos vinculados a la lluvia y 62 advertencias por situaciones hidrológicas en los ríos, de las cuales 13 fueron de alerta naranja. A pesar de algunos incidentes puntuales, no se reportaron desbordamientos significativos que pusieran en peligro a la población.
En Albacete, el Azud de Liétor, que ya estaba programado para mejoras, sufrió daños que resultaron en un sifonamiento, llevando a declarar una emergencia de reparación con un costo estimado de 2 millones de euros.
Cuando se abordó la crítica del Partido Popular sobre el mantenimiento de 33 presas que no han sido sometidas a revisiones integrales en más de 20 años, Urrea respondió que estos embalses son objeto de evaluaciones anuales realizadas por el personal de la CHS.
Apuntó que, desde 2018, se han destinado 86 millones de euros a la mejora de estas infraestructuras, asegurando que son seguras, citando la respuesta efectiva de las presas ante episodios de lluvias intensas en el pasado.
El delegado del Gobierno en la Región, Francisco Lucas, defendió las acciones del Gobierno central, asegurando que desde 2018 se han invertido cerca de 90 millones de euros en el mantenimiento de los embalses y que cada una de estas infraestructuras cuenta con un ingeniero asignado para el seguimiento continuo de su estado.
Urrea también mencionó que las presas más críticas cuentan con planes de emergencia, y que otros documentos necesarios saldrán a licitación en un futuro cercano. En cuanto a la petición del PP para que comparezca en la Asamblea Regional, el presidente de la CHS se mostró firme en que esto no es competencia de funcionarios de la Administración General del Estado.
El tema del agua contaminada que podría entrar al Mar Menor desde la rambla del Albujón fue otro punto de la discusión. Urrea aclaró las responsabilidades, subrayando que la protección del acuífero y del agua subterránea recae en la CHS, mientras que la Comunidad Autónoma es la que debe encargarse del Mar Menor.
Finalmente, comentó que la Comunidad había propuesto previamente un proyecto de descontaminación que ya estaba en marcha, quedando en el aire las razones de su eventual cancelación.
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