• domingo 5 de febrero del 2023
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La Comunidad concluye las proyectos de optimización de la conexión a uno de los más importantes accesos a Sierra Espuña

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Se han instalado diez señales capaces que alertan a los conductores de la existencia de corredores

MURCIA, 23 Ene.

La Comunidad concluye las proyectos de optimización de la conexión en uno de los más importantes accesos a Sierra Espuña con la renovación del estable en un tramo de seis km de la carretera que conecta los ayuntamientos de Murcia, Alcantarilla y Mula (RM-C1), que ha supuesto una inversión de 896.500 euros, según detallaron fuentes del Gobierno regional en un aviso.

El asesor de Fomento y también Infraestructuras, José Ramón Díez de Revenga, ha visitado este lunes la última una parte de estas proyectos dentro en el Plan de Impulso de sitios del interior de la Región de Murcia de la estrategia 'Mucho más Cerca', "que tienen como propósito devolver la confortabilidad y seguridad en la conducción en vías regionales, facilitando de esta manera el ingreso a rincones naturales significativos y aportando una mayor cohesión interior".

Ha señalado que la actuación solventa el deterioro que padecía la calzada gracias a su profundo tráfico, con cerca de 1.390 automóviles diarios, "y da contestación a la solicitud de los vecinos de Barqueros y Fuente Librilla, aparte de cumplir entre los compromisos comprados por el Ejecutivo regional en el Pacto por las Infraestructuras de la Región de Murcia".

La obra se ha dividido en 2 fases. La primera se desarrolló con la renovación del tramo que discurre entre el cruce con el trasvase hasta el ingreso a la pedanía murciana de Barqueros, y más tarde se completó hasta la intersección con la carretera que va hacia Los Calderones (RM-C4). En este último tramo la vía se amplió de cinco a siete metros de ancho.

La actuación se ha completado con el repintado de las fabricantes viales y el refuerzo de la seguridad con la instalación de diez equipos de señalización capaz, capaces de alertar a los conductores de la existencia de corredores en la calzada en esta vía tan frecuentada por esta clase de individuos.

Se trata de señales de riesgo, alimentadas por un panel del sol, que se activan y comienzan a parpadear en el momento en que advierten, mediante un sensor, la existencia de un ciclista o conjunto de corredores en la carretera. Están situadas en los sitios de mayor peligro por su baja visibilidad. Dicha señal de alarma tiene como fin reportar a los automóviles sobre la existencia de estos automóviles de movilidad personal en la calzada, de manera que aminoren la agilidad y circulen con mayor precaución.

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