La cuenca del Segura cierra el año hidrológico con un 50% de su capacidad, reflejo de una recuperación tras la sequía
La cuenca hidrográfica del Segura finalizó el año hidrológico 2025-2026 con 567,119 hectómetros cúbicos almacenados en sus embalses, alcanzando el 50% de su capacidad total. Esta cifra contrasta con el 17% del año anterior, evidenciando una notable recuperación después de meses de escasez. El volumen total aportado en los últimos 365 días fue de aproximadamente 637 hectómetros cúbicos.
Este cambio en las reservas se produjo tras un inicio de año marcado por restricciones en el riego debido a la escasez, que obligaron a limitar el uso del agua en agricultura. Sin embargo, las intensas lluvias de febrero, con un récord histórico, mejoraron sustancialmente la situación, permitiendo eliminar las restricciones y aumentar las reservas en los embalses.
El período de recuperación ha tenido importantes implicaciones para la gestión del recurso hídrico en la región. La mayor disponibilidad de agua ha facilitado la planificación de las actividades agrícolas y evitado restricciones adicionales, aunque el aumento de temperaturas estivales y la demanda de riego han puesto a prueba la capacidad de almacenamiento.
Desde una perspectiva política, estos datos reflejan la importancia de las políticas de gestión hídrica y la necesidad de afrontar los retos del cambio climático, que amenazan con alterar los patrones de precipitación en la cuenca. La coordinación entre organismos y las decisiones tomadas en los últimos meses han sido claves para evitar escenarios críticos de sequía prolongada.
Mirando hacia el futuro, la situación sigue siendo delicada. La tendencia de lluvias y las políticas de gestión serán determinantes para mantener la seguridad hídrica de la región en los próximos años. La planificación y la inversión en infraestructuras serán esenciales para afrontar posibles nuevas crisis.