• jueves 08 de diciembre del 2022
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Los artículos habituales y los relacionados con Halloween distribuyen importancia en las pastelerías artesanas

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El campo descubre que los clientes del servicio vuelven a las pastelerías artesanas tras la pandemia al demandar mucho más calidad del producto

MURCIA, 29 Oct.

Los modelos relacionados con Halloween como tartas o piruletas ahora representan precisamente el 50% de las ventas de las pastelerías artesanas de la Región de Murcia, que sostienen la otra mitad de las ventas de modelos habituales como el mazapán, los huesos de beato y los buñuelos.

Así lo hizo comprender a Europa Press Juan Carlos Hernández, dueño de Confitería Maite y representante de la Asociación Regional de Empresarios de Pastelería (AREPA), quien ha señalado que el ámbito está "contento" en lo que se refiere a la evolución de las ventas, tanto de los modelos mucho más habituales como de los artículos "mucho más modernos" y relacionados con Halloween.

Ha señalado que la diferencia entre los usuarios de unos artículos y otros es "muy generacional". Y es que los usuarios mucho más mayores, con edades desde los 40 y 50 años, tienden a ser "respetuosísimos con la tradición y similares a la celebración de Todos los Santos", con la adquisición más que nada de mazapán, huesos de santurrón, buñuelos (de crema, chocolate, vainilla o nata).

Por su parte, el perfil del cliente de prodctos relacionados con Halloween es "muy distinta" por el hecho de que la tradición es "mucho más desenfadada". Suelen ser jóvenes y población foránea, de fuera de España, que sueñen obtener "calabazas, tartas con fundamentos de Halloween, piruletas de chocolate con esos fundamentos o pedidos particulares para esa celebración que se festeja a la noche y varios modelos para pequeños". Ha puntualizado que prosiguen siendo modelos "muy artesanales" pero "muy a la medida del cliente" en tanto que se hacen por encargo.

Como curiosidad, ha señalado que "al cliente clásico no le hace frecuentemente felicidad el tema de Halloween" y ven con suspicacia, aun, la decoración con calaveras o calabazas, que no posee bastante que ver con Todos los Santos y con conocer los cementerios. "Pero está bien que haya variedad", ha señalado.

Por otro lado, Hernández ha señalado que "ola preocupación del ámbito y de todo el planeta" es por el valor de las materias primas como el huevo o la mantequilla, cuyo precio se ha duplicado, al tiempo que en la situacion del azúcar "se ha prácticamente tresdoblado". También subió el valor del chocolate o la harina.

"En mi vida he popular una cosa similar", según Hernández, quien ha reconocido que existen algunos modelos como el aceite de girasol viene de Ucrania y su subida tiene la posibilidad de tener justificación, pero ha señalado que ha incrementado el valor de "todo".

A este respecto, ha recordado que el campo de la pastelería artesana trabaja con material "de alta definición y precio costoso". El material "está escaseando y el valor está por las nubes", lamenta Hernández, quien resalta que, de media, todos y cada uno de los artículos subieron un 50%.

En este sentido, Hernández ha reconocido que el campo perderá dinero a ciertos modelos o no va a ganar "prácticamente nada" pues sus expertos son "inútiles" de tener repercusión todos y cada uno de los costos a los clientes del servicio" y hacen un ejercicio de "moderación fundamental".

"Una tienda que consumía 800 euros de luz, en este momento está pagando 2.cien o 2.300 euros por poner un ejemplo", según Hernández, quien ha aceptado que existen algunos costos que se tienen la posibilidad de tener repercusión y otros no con el objetivo de "procurar sostener al cliente de siempre" por el hecho de que las pastelerías artesanas "viven de la tradición y del cliente de siempre, al que conocemos de una manera muy próxima".

En este sentido, aseguró que el campo aspira este año a "no perder" dinero. Así, ha reconocido que las ventas "están yendo bien" pero "no se le consigue dinero al producto pues los costos se han disparado". De hecho, el ámbito ha detectado que el cliente "está volviendo al producto de alta definición, que gana enteros" tras la pandemia.

"La multitud pregunta bastante por la composición e impide las grasas sobresaturadas y también hidrogenadas que transporta toda la pastelería industrial", según Hernández, quien resalta que los clientes del servicio están volviendo desde las considerables superficies a las pastelerías de calidad. "Esa es la parte efectiva y nos encontramos contentísimos por este motivo", ha subrayado.

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