Obras en la RM-715 para reducir accidentes avanzan al 50% en Moratalla
Las obras para mejorar la seguridad en un tramo de la carretera RM-715, entre Moratalla y Caravaca de la Cruz, alcanzan aproximadamente el 50% de su ejecución. La intervención, con una inversión superior a 1,3 millones de euros, se centra en modificar curvas peligrosas y mejorar la visibilidad, con el objetivo de reducir la alta concentración de accidentes en esa vía.
Este tramo presenta características de trazado complejo, con curvas cerradas y radios reducidos que, según las autoridades, han sido escenario de múltiples siniestros. La iniciativa responde a la necesidad de reforzar la seguridad vial en zonas donde el volumen de tráfico, cercano a 1,4 millones de conductores anuales, genera riesgos significativos.
La actuación forma parte de un plan regional más amplio destinado a mejorar infraestructuras en zonas rurales y de baja densidad, que a menudo sufren de carencias en seguridad vial. La prolongación de sistemas de drenaje y la modificación del trazado buscan reducir la siniestralidad y facilitar una circulación más segura para los usuarios.
Desde el punto de vista político, esta inversión refleja el compromiso de la Comunidad Autónoma con la mejora de la red viaria en zonas menos urbanizadas, en un contexto donde la gestión de infraestructuras es central en la agenda del ejecutivo. La actuación también responde a la necesidad de cumplir con los estándares de seguridad establecidos por la legislación europea y nacional.
El consejero de Infraestructuras ha destacado que estas obras forman parte de una estrategia de inversión que supera los 3,5 millones de euros en la comarca, incluyendo otras actuaciones en la conexión de pedanías como Benizar y Otos. La prioridad es reducir los accidentes y potenciar la conectividad en zonas rurales, clave para el desarrollo social y económico.
A largo plazo, estas mejoras en la RM-715 se enmarcan en una visión de modernización de la infraestructura vial regional, con atención a la seguridad y la sostenibilidad. Se espera que, con la finalización de los trabajos en diciembre, la vía registre una reducción significativa de incidentes y una circulación más fluida, beneficiando a la población local y a los viajeros.