San Javier limita el desarrollo de viviendas en La Manga para potenciar el turismo
El Ayuntamiento de San Javier aprobará una modificación en las Normas Subsidiarias que restringirá la construcción de viviendas colectivas en La Manga entre los kilómetros 4 y 19. La iniciativa elimina nuevos proyectos residenciales y reduce la edificabilidad en esa zona en casi un 30 por ciento. Solo se permitirán hoteles y alojamientos turísticos en este tramo, con el objetivo de diversificar el modelo económico local.
El cambio responde a una realidad urbanística y turística de La Manga, que presenta un elevado porcentaje de viviendas vacías y una estacionalidad marcada por las segundas residencias. Actualmente, la zona cuenta con más de 20.000 viviendas pero solo 3.000 empadronados y unas 4.000 plazas turísticas regladas. La estrategia busca reducir la dependencia del sector residencial y promover un turismo más estable y sostenido a lo largo del año.
Desde el punto de vista urbanístico, la modificación permite liberar aproximadamente 100.000 metros cuadrados de suelo, que serán destinados a infraestructuras turísticas. Esto facilitará la creación de unas 16.000 plazas hoteleras o apartamentos turísticos, incrementando la oferta y mejorando la competitividad del destino ante operadores internacionales.
En el contexto político, la medida refleja una tendencia en la región a orientar el desarrollo hacia el turismo, tras años de crecimiento residencial. La decisión cuenta con respaldo técnico y jurídico, y busca proteger los intereses del municipio frente a posibles reclamaciones por indemnizaciones. Además, responde a la necesidad de gestionar de forma más sostenible los recursos y servicios públicos de La Manga.
El alcalde, José Miguel Luengo, ha destacado que La Manga está casi en su límite de desarrollo y que el resto de suelo pendiente no puede seguir fomentando la estacionalidad y la ocupación intermitente. La visión a largo plazo es apostar por un modelo turístico que ofrezca empleo y actividad económica durante todo el año, en línea con las tendencias actuales del sector.
Este enfoque estratégico sitúa a La Manga en una posición diferente en el Mediterráneo, donde se prioriza la calidad del turismo y la sostenibilidad. La región busca consolidar su imagen como destino de sol y playa con una oferta hotelera moderna y diversificada, que contribuya a la recuperación económica y a una gestión más equilibrada del espacio natural y urbano.