Miguel Padilla deja la Secretaría General de COAG tras 32 años de liderazgo
El dirigente agrario Miguel Padilla anuncia que no optará a la reelección en la próxima asamblea de COAG, que tendrá lugar en Madrid los días 21 y 22 de mayo. Con esta decisión, cierra una etapa de más de tres décadas en la defensa del sector primario, centrada en denunciar prácticas desleales, la competencia internacional y el acaparamiento de recursos. Desde su gestión, Padilla ha sido una figura clave en la articulación de las reivindicaciones de agricultores y ganaderos, enfrentándose a políticas que consideran amenazan la viabilidad de las explotaciones familiares en España.
Padilla, nacido en Lorca, asumió el liderazgo nacional de COAG en octubre de 2021, tras una trayectoria que comenzó en su municipio en 1995, gestionando una explotación agrícola y fotovoltaica. Antes de su mandato estatal, fue presidente de COAG-Murcia y ocupó diversos cargos en organizaciones agrarias y cooperativas regionales. Su activismo se ha centrado en la denuncia del acaparamiento de tierras y recursos, así como en la lucha contra los acuerdos comerciales internacionales que, a su juicio, perjudican a los productores locales.
Su salida de la dirección de COAG coincide con un momento de tensión en la política agraria europea, marcada por debates sobre la protección de las explotaciones familiares frente a intereses comerciales y fondos de inversión. La postura de Padilla ha sido clara en rechazar los tratados de libre comercio que consideran desventajosos para los agricultores españoles, especialmente en relación con Mercosur y Marruecos.
El contexto político en España y en Europa refleja un escenario donde la política agrícola comunitaria busca equilibrar la competitividad con la protección del entorno rural. La retirada de Padilla podría abrir debates internos en la organización sobre el rumbo a seguir y las prioridades en la defensa del sector. La próxima asamblea será crucial para definir la dirección futura de COAG y su estrategia frente a estos desafíos.
Desde una perspectiva futura, la organización afronta la necesidad de renovar su liderazgo y avanzar en la articulación de una política agraria que proteja a los productores tradicionales frente a los cambios internacionales. La experiencia de Padilla deja una huella significativa en la lucha por la dignificación del agricultor profesional y en la resistencia a modelos que favorecen la concentración de recursos. La continuidad del debate será clave para afrontar los retos que plantea la agenda política y empresarial en el sector agrícola.