Crónica Murcia.

Crónica Murcia.

Murcia impulsa iniciativa para fortalecer los bosques ante el cambio climático.

Murcia impulsa iniciativa para fortalecer los bosques ante el cambio climático.

La región de Murcia se posiciona a la vanguardia del proyecto europeo denominado SocialForest, una ambiciosa iniciativa que busca fortalecer la resiliencia de los ecosistemas forestales en el suroeste de Europa frente a los desafíos actuales del cambio climático, especialmente la sequía. Este programa combina la innovación, la gestión activa de los recursos y la participación de las comunidades locales.

María Cruz Ferreira, secretaria autonómica de Energía, Sostenibilidad y Acción Climática, enfatizó la importancia de preservar los montes, afirmando que "sustentar nuestros bosques hoy implica asegurar agua y oportunidades para el futuro de las áreas rurales". Destacó, además, que la colaboración con la ciencia, la tecnología y otras naciones europeas amplía el impacto y la eficacia de las acciones emprendidas.

SocialForest se enmarca dentro del programa Interreg Sudoe 2021-2027 y cuenta con un presupuesto total de 1.851.089 euros, de los cuales hasta un 75 por ciento es financiado por el Fondo FEDER. Este proyecto, que se desarrolla hasta finales de 2026, involucra a nueve entidades de España, Francia y Portugal, incluyendo administraciones públicas, universidades y organizaciones dedicadas al sector forestal.

La Dirección General de Patrimonio Natural y Acción Climática de Murcia actúa como coordinadora principal, gestionando una inversión de 397.000 euros para las acciones específicas de la región, lo que implica un 25 por ciento de financiación propia. Esto incluye estudios técnicos, monitoreo de campo y la implementación de proyectos piloto orientados a la adaptación de los ecosistemas.

Durante los años 2024 y 2025, el consorcio ha avanzado en la evaluación de las masas forestales y en la creación de una Estrategia Forestal Transnacional, pensada para servir de guía en territorios que enfrentan problemáticas similares, como la escasez de agua y un aumento en la vulnerabilidad a incendios y plagas.

En la Región de Murcia, el análisis se ha centrado en los pinares mediterráneos, especialmente en el pino carrasco, confirmando que una gestión forestal activa y estratégicamente planificada es esencial para mejorar la capacidad de adaptación de estos bosques a períodos extensos de sequía.

El enfoque del trabajo incluye el uso de tecnología de teledetección y la evaluación de indicadores de salud de la vegetación, así como factores socioeconómicos que permitan tomar decisiones informadas sobre dónde y cómo actuar eficazmente.

De manera paralela, el proyecto ha promovido una fase participativa en la que se han llevado a cabo entrevistas y talleres en los tres países involucrados. En Murcia, un total de 25 actores locales han contribuido con sus perspectivas, asegurando que la estrategia formulada sea práctica y acorde con las necesidades reales de los municipios y gestores de bosques.

El proceso ha permitido la identificación de un amplio conjunto de acciones prioritarias y tácticas que están siendo valoradas para su incorporación en el plan estratégico. Esta hoja de ruta se propone sistematizar medidas de prevención, restauración y gestión adaptativa, facilitando su replicación en otros montes de la región Sudoe.

La próxima fase del proyecto consistirá en implementar estas medidas sobre el terreno. En la región murciana, se llevarán a cabo dos proyectos piloto en Cehegín y Moratalla durante el primer semestre de 2026, centrados en prácticas de selvicultura adaptativa que buscan optimizar la estructura y responder mejor a las presiones del clima.

En Cehegín, la iniciativa se desarrollará en un monte público dentro de la Red Natura 2000, enfocándose en mejorar la salud del bosque de pinos y su capacidad de regeneración. Se establecerán sistemas de medición en campo que permitirán comparar áreas gestionadas con aquellas que no lo son, evaluando la influencia de estas prácticas en factores críticos como la humedad del suelo, esencial para valorar la resiliencia del ecosistema.

Ferreira subrayó que "la mejor política forestal es aquella que se traduce en acciones en el campo y se puede medir". Estas intervenciones servirán para demostrar con datos concretos qué enfoques son efectivos y cómo pueden trasladarse a otros bosques en el suroeste europeo.

Durante 2026, el proyecto mantendrá un cronograma de coordinación técnica que incluirá reuniones y encuentros regulares, además de reforzar la transferencia de conocimientos a través de formaciones y la difusión de herramientas desarrolladas.

El objetivo último de SocialForest es garantizar que el conocimiento adquirido se mantenga más allá de la duración del proyecto, apoyando tanto a gestores públicos como privados y contribuyendo a una gestión forestal sostenible que proteja el patrimonio natural y el bienestar de las comunidades que dependen de los montes.