Crónica Murcia.

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La comunidad solicita a la CE un giro decisivo para salvar la pesca de arrastre en el Mediterráneo.

La comunidad solicita a la CE un giro decisivo para salvar la pesca de arrastre en el Mediterráneo.

El 9 de diciembre en Murcia, el Gobierno regional ha dado un paso importante al solicitar a la Comisión Europea un cambio en las políticas que regulan la pesca en el Mediterráneo. Este cambio es considerado imperativo para evitar el colapso del sector pesquero de arrastre, que ha estado sufriendo recortes continuos en los días de pesca y en las cuotas de captura permitidas, según un comunicado emitido por fuentes de la Comunidad.

La consejera de Agua, Agricultura, Ganadería y Pesca, Sara Rubira, expuso esta preocupante situación en una reunión en Bruselas con el nuevo comisario de Pesca y Océanos, Costas Kadis. En este encuentro también participaron representantes de diversas asociaciones del sector pesquero y acuícola, incluyendo la Confederación Española de Pesca, quienes comparten la angustiante realidad que enfrentan los pescadores en la actual normativa.

Rubira argumentó que los pescadores han estado soportando un incremento constante de las restricciones que afectan su actividad laboral. A pesar de sus esfuerzos hacia la sostenibilidad y la protección de los recursos marítimos, las políticas actuales están basadas en informes obsoletos y carecen de respaldo científico y técnico. Esta situación, según la consejera, podría ser la estocada final para el sector pesquero en la región.

Uno de los puntos críticos en la propuesta que está siendo discutida es la reducción drástica en los días de pesca permitidos, que podría limitar a los pescadores de arrastre a salir a faenar únicamente 27 días al año. Esto representaría una asombrosa reducción del 79% respecto a los 130 días que actualmente tienen asignados, además de un recorte del 30% en la cuota de captura de gamba roja, que se vería restringida a 551 toneladas anuales.

Según Rubira, estos ajustes tendrían un impacto devastador en la Región de Murcia, ya que se estima que 22 barcos de arrastre tendrían que dejar de operar, lo que conllevaría la pérdida de 120 empleos directos y afectaría a cerca de 400 familias. Asimismo, se pronostica una reducción del 80% en los ingresos de las cofradías de pescadores, poniendo en riesgo su contribución esencial al sector.

La consejera destacó que las políticas de la Unión Europea han limitado las capacidades de los pescadores murcianos en los últimos años. Por ello, enfatizó la urgencia de un cambio en estas políticas, confiando en que la nueva Comisión, bajo la dirección de Costas Kadis, tome decisiones que realmente reflejen la situación actual de los caladeros. Rubira también ha sugerido que la primera medida debería ser una moratoria sobre las nuevas restricciones que se implementarían en 2025.

En un momento en que los pescadores están enfrentando serias dificultades, Rubira remarcó que el Gobierno de la Región de Murcia se encuentra en Bruselas, trabajando para defender los intereses del sector. Su objetivo es asegurar que las decisiones sean reflejo de la realidad que viven los pescadores en el Mediterráneo.

Además, la consejera planteó que la Unión Europea debe tomar una postura firme sobre el camino que debe seguir. "¿Estamos dispuestos a apostar por la soberanía alimentaria y la producción de pescado de calidad? O, en su defecto, ¿vamos a optar por un modelo que implique la importación de productos del mar de terceros países, que viene acompañado de una significativa pérdida de calidad y de las garantías laborales y sanitarias adecuadas?" sentenció Rubira.

La consejera también ofreció la "experiencia del sector pesquero y acuícola de la Región" como recurso valioso para colaborar en este urgente cambio político que demanda el sector pesquero del Mediterráneo.

Rubira reiteró varias propuestas que han sido formuladas en años anteriores, tales como la implementación de la red T90 en las embarcaciones que operan en los caladeros de gamba roja. También sugirió adoptar medidas técnicas complementarias para incrementar la selectividad en la pesca, por ejemplo, el uso de mallas más grandes, de 50 y 55 mm cuadradas, en lugar de los 40 mm que marca la normativa vigente, además del uso de rejillas reparadoras.

La responsable de Pesca del Gobierno regional recalcó que la Región de Murcia es pionera en la creación de una Estrategia Marítima, la cual proporciona un marco integral para fomentar actividades que impulsan la economía azul, además de definir un camino claro para potenciar la Política Marítima Integrada regional.

Entre las acciones iniciales de esta nueva Estrategia se incluyen el fomento de vocaciones marítimas mediante educación y formación para el empleo, la atracción de inversiones y la búsqueda de fondos europeos que respalden el desarrollo de comunidades pesqueras, así como la difusión de la relevancia del futuro azul que se cierne sobre el sector.

Asimismo, Rubira detalló las funciones de la Unidad de Vigilancia Marítima, que está integrada en el Servicio de Pesca y Acuicultura. Esta unidad se encarga de la planificación y control de las actividades de vigilancia en las reservas marinas y en áreas protegidas, además de la recopilación y análisis de datos relacionados con el medio marítimo. Es importante mencionar que también se desarrolló un visor cartográfico llamado SIOM (Sistema de Información Oceanográfico de la Región de Murcia), que ayuda en la planificación adecuada de la gestión del espacio marítimo.

Finalmente, la consejera recordó que la Región de Murcia no sólo está cumpliendo con los estándares actuales, sino que ya ha tomado la delantera al implementar el nuevo Reglamento de Control Pesquero desde 2016, al contar con un sistema de seguimiento para embarcaciones de artes menores que optimiza la gestión del esfuerzo pesquero y garantiza la sostenibilidad necesaria en el sector.