La UCAM desarrolla tecnología de realidad virtual para beneficiar al Ejército en salvaguardas de vidas.
La Escuela de Infantería de Marina 'General Albacete y Fuster' en Cartagena ha dado un paso significativo en la modernización de su formación militar mediante la incorporación de la realidad virtual, gracias a una colaboración con la Universidad Católica San Antonio (UCAM).
Esta innovadora iniciativa, desarrollada por el grupo de investigación en Nuevas Tecnologías para la Salud de la UCAM, promete revolucionar la capacitación de las tropas en medicina táctica y gestión de crisis en plena acción. Se trata de un programa único que fusiona técnicas de simulación inmersiva con principios de neurociencia.
El proyecto, liderado por el catedrático Manuel Pardo, está fundamentado en la amplia experiencia de la universidad en tecnologías inmersivas, con la firme convicción de que estas herramientas pueden elevar los estándares de formación en el ámbito militar.
Pardo sostiene que "esta formación tiene el potencial de ser un catalizador en la preparación del personal sanitario en situaciones de alta exigencia, como aquellas que enfrenta el sector militar".
Durante las sesiones de entrenamiento, los participantes se ven inmersos en escenarios virtuales basados en situaciones grabadas en la Escuela de Infantería, donde deben abordar emergencias reales y aplicar asistencia sanitaria en un entorno simulado pero controlado.
Nereo Venero, capitán enfermero del Cuerpo Militar de Sanidad, destacó la importancia de esta formación, señalando que "la realidad virtual permite a muchos enfrentarse por primera vez a casos críticos, como hemorragias o paradas cardiorrespiratorias, en un entorno seguro".
Esta investigación complementa la tesis doctoral de Carmen Amalia López, quien está explorando el uso de la neuroimagen en la formación en entornos de realidad virtual. Su empeño es desentrañar cómo responde el cerebro en situaciones de estrés controlado, con el fin de identificar patrones neuronales que optimicen los programas de formación.
López explicó que "evaluamos parámetros fisiológicos y neurológicos, como el estrés y la atención sostenida, para estudiar cómo los individuos reaccionan ante experiencias que simulan alta presión, todo con el objetivo de enriquecer la calidad de la enseñanza".
Este esfuerzo investigativo se enmarca en una asociación sólida entre la UCAM y las Fuerzas Armadas, que ha crecido en los últimos años, abarcando también la formación de otros grupos de intervención, como los bomberos y los servicios de emergencias. Esta sinergia facilita la implementación de los avances en simulación y neurociencia en escenarios reales, elevando así la preparación de quienes trabajan en ámbitos de alto riesgo.
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