En Murcia, el Ejecutivo regional ha decidido manifestar su enérgico desacuerdo con la reciente propuesta del Ministerio para la Transición Ecológica, que busca incluir a la anguila europea en la lista de especies silvestres en riesgo de extinción. Esta cuestión será discutida en el Comité de Flora y Fauna el próximo 17 de febrero, donde se espera una voz clara desde la Comunidad Autónoma.
Las autoridades murcianas sostienen que la propuesta carece del respaldo de la investigación científica completa y no contempla las realidades socioeconómicas de la región, que alberga más del 25% de la población nacional de anguila. Su postura se basa en la convicción de que las decisiones deben ser informadas y ajustadas a las circunstancias locales.
María Cruz Ferreira, secretaria de Energía, Sostenibilidad y Acción Climática, enfatizó la importancia de la conservación de la biodiversidad, pero subrayó que debe basarse en datos científicos sólidos. "No podemos permitir que se tomen decisiones de prohibición sin contar con un análisis exhaustivo de la situación de la especie y sin evaluar los resultados de las actuales prácticas de gestión", subrayó Ferreira.
El clasificar a la anguila como 'en peligro de extinción' significaría, en la práctica, la eliminación total de su pesca en aguas interiores, lo que tendría graves repercusiones en la economía pesquera del Mar Menor, particularmente en localidades como San Pedro del Pinatar, donde la pesca de anguila es una tradición arraigada durante más de cinco generaciones.
En colaboración con la Federación Murciana de Cofradías de Pescadores, el Gobierno regional abogará por el mantenimiento de las regulaciones actuales, argumentando que ya existen medidas efectivas de control en la captura y comercialización de la especie en el Mar Menor.
Actualmente, la pesca de anguila en la región se realiza mediante el tradicional método de paranza, con una veda que dura nueve meses y medio al año, siendo ocho de ellos continuados. Las restricciones en la pesca son, por tanto, mucho más severas que en normativas anteriores.
“No es justo castigar a un sector que opera dentro de los límites establecidos mientras enfrentan un problema que es global y multifacético", afirmó Ferreira. La secretaria autonómica mencionó que factores como la degradación de hábitats, la contaminación o la presencia de parásitos están afectando el ciclo de vida de la anguila, y estos problemas no han sido correctamente evaluados por quienes proponen una veda total.
El Gobierno de Murcia insiste en que, antes de implementar restricciones drásticas, se debe realizar un análisis riguroso y basado en datos que identifique las verdaderas causas del declive en la población de anguila, reconociendo al mismo tiempo los esfuerzos en gestión efectiva que ya han tenido lugar en la región.
La Comunidad Autónoma reafirmará su disposición al diálogo y la colaboración en el Comité de Flora y Fauna, destacando su compromiso envers la conservación de la biodiversidad y la lucha contra el furtivismo. Sin embargo, remarcó la necesidad de que cualquier acción respecto a la anguila se base en criterios científicos y racionales.
Por lo tanto, el Gobierno regional defenderá una gestión que busque un equilibrio, asegurando la conservación de la anguila mientras se permite la continuidad de una actividad pesquera tradicional, que está no solo regulada, sino también integrada profundamente en la cultura y economía del litoral murciano.
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