Siete detenidos por un narcopiso junto a un colegio en Molina de Segura
Siete detenidos y un narcopiso desmantelado junto a un colegio en Molina de Segura, con el precinto municipal del inmueble.
La Policía Nacional ha detenido a siete personas en Molina de Segura tras desmantelar un punto de venta de droga instalado en una vivienda situada junto a un centro educativo. La operación se saldó con la intervención de cocaína, hachís y marihuana, además de dinero en efectivo y material para pesar y preparar las sustancias.
La investigación fue llevada a cabo durante varios meses por la Brigada de Policía Judicial de la Comisaría de Molina de Segura. Los agentes identificaron un inmueble utilizado para la venta de estupefacientes, al que acudían compradores de forma recurrente.
La actividad despertó alarma entre los vecinos. El inmueble se encontraba próximo a un colegio al que acuden niños de entre tres y doce años, lo que agravaba la preocupación por la seguridad del entorno. Los problemas de convivencia habían sido denunciados por residentes de la zona.
El 22 de octubre, con autorización judicial, los agentes entraron y registraron la vivienda. Además de la droga, localizaron teléfonos móviles y libretas con anotaciones contables, elementos que los investigadores consideran clave para reconstruir el funcionamiento del negocio.
El Ayuntamiento, a través de la Concejalía de Urbanismo, decidió precintar temporalmente el inmueble por motivos de salubridad y seguridad. La medida busca impedir que el local vuelva a utilizarse para el mismo fin mientras avanza el procedimiento judicial.
En el operativo participaron distintas unidades de la Jefatura Superior de Policía de la Región de Murcia, entre ellas Policía Judicial, Seguridad Ciudadana, la Unidad de Prevención y Reacción, Guías Caninos, Medios Aéreos y el Grupo de Apoyo Operativo, lo que refleja la complejidad de la intervención.
Casos como este reabren el debate sobre la presencia de focos de venta de droga en zonas residenciales y cercanas a centros educativos. Las autoridades insisten en la coordinación entre policía y administración local como herramienta para atajar estos problemas, cuya resolución depende tanto de la acción policial como de la vigilancia vecinal y la respuesta municipal.