Crónica Murcia.

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Cerca de 200 tortugas bobas nacen en la región y se incorporan a un programa de conservación.

Cerca de 200 tortugas bobas nacen en la región y se incorporan a un programa de conservación.

En un alentador esfuerzo por proteger a la tortuga boba (Caretta caretta), alrededor de 200 ejemplares nacidos en las playas de la Región de Murcia en los últimos tres veranos están a punto de integrarse al programa de 'headstarting'. Esta técnica de conservación tiene como objetivo criar a los recién nacidos con la supervisión de expertos hasta que alcancen un tamaño suficiente que incremente sus posibilidades de sobrevivir en el hábitat marino.

Este lunes, el consejero de Medio Ambiente, Juan María Vázquez, realizó una visita a las instalaciones del Instituto Murciano de Investigación y Desarrollo Agrario y Medioambiental (IMIDA) en San Pedro del Pinatar, donde se encuentran 47 de las 53 tortugas provenientes del último nido hallado en Calblanque.

Además, se informó que hay tres tortugas que requerirán unos días más de supervisión veterinaria y otras tres que siguen en incubación, las cuales permanecerán en el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de El Valle, en Murcia, durante cinco días adicionales, de acuerdo con fuentes de la Comunidad.

Estos ejemplares estarán bajo cuidado veterinario y recibirán alimentación apropiada durante sus primeros meses. Después, se distribuirán entre distintos centros especializados en la conservación de la fauna marina.

El consejero aclaró que algunos de estos animales seguirán en el IMIDA, otros serán enviados al Oceanogràfic de Valencia y el Centro de Recuperación de Especies Marinas (CRAMA) en Gijón también ha manifestado interés en asumir la custodia de varios neonatos.

“La colaboración con centros de referencia a nivel nacional juega un papel crucial para aumentar nuestra capacidad de cría y diversificar los lugares de monitoreo, lo que a su vez eleva las probabilidades de éxito del programa”, afirmó Vázquez.

Vázquez también destacó que cada nuevo nacimiento en las costas murcianas representa una luz de esperanza para la conservación de esta especie catalogada como vulnerable, cuya tasa de supervivencia en su entorno natural es dramáticamente baja, ya que solo uno de cada mil ejemplares logra alcanzar la edad adulta.

Gracias al método de 'headstarting', estamos multiplicando por diez las posibilidades de que estas tortugas logren regresar al océano y completar su ciclo de vida”, continuó. En los últimos cinco años, se han documentado anidaciones en 2019, 2020, 2023, 2024 y 2025, totalizando 256 eclosiones.

A solo en los tres veranos pasados, alrededor de 200 tortugas han nacido, una cifra sin precedentes que subraya la creciente relevancia de la Región de Murcia como un refugio para esta especie, especialmente en Calblanque, que se distingue por la calidad de sus playas, el compromiso de las asociaciones locales y la gestión por parte de personal cualificado que facilita la localización y cuidado de los nidos. También se han registrado nidos en locales como Isla Plana, La Manga y Calarreona.

El consejero recordó que el éxito de estas iniciativas no sería factible sin la activa participación de la ciudadanía y la red de voluntariado ambiental del programa 'Territorio Tortuga'.

“Son esenciales para detectar los primeros rastros o la presencia de hembras desovando en nuestras costas. Gracias a su dedicación, junto a los agentes medioambientales, los técnicos del CRFS y la colaboración con los ayuntamientos costeros, hemos establecido un sistema ejemplar que facilita que los nidos se desarrollen exitosamente”, destacó.

En este contexto, Vázquez subrayó que cada liberación de tortugas se convierte en una oportunidad de concienciación, donde familias, estudiantes y visitantes pueden observar de cerca el esfuerzo realizado para salvar esta especie. La educación ambiental es tan crucial como la investigación científica, ya que garantiza que la sociedad asuma su papel en la protección de nuestro patrimonio natural.

Finalmente, el consejero destacó la importancia de la colaboración científica que respalda este programa. El IMIDA, el CRFS El Valle y el Oceanogràfic de Valencia están involucrados en diversas fases de la cría, análisis genéticos y estudios comportamentales, generando un conocimiento aplicado que refuerza la estrategia regional.

"Estamos contribuyendo desde Murcia a la conservación de una especie emblemática del Mediterráneo, con resultados que ya son un referente tanto a nivel nacional como internacional”, concluyó.

El proyecto de investigación aborda la detección, traslocación, protección, incubación y 'headstarting' de la tortuga boba en esta Región, y se inscribe dentro de los objetivos del proyecto 'Profundización en el conocimiento de las amenazas que afectan a los cetáceos y tortugas marinas en la Región de Murcia (CAMEMMUR)', respaldado por la Fundación Biodiversidad en el contexto del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia 2021, financiado por la Unión Europea.