Crónica Murcia.

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Desmantelada por la policía comunidad espiritual en Abanilla (Murcia) en terreno de 100,000 m2

Desmantelada por la policía comunidad espiritual en Abanilla (Murcia) en terreno de 100,000 m2

MURCIA, 23 Nov. - La portavoz de la Policía Nacional, María Fernández, ha informado que la comunidad espiritual de Abanilla (Murcia), cuyo líder ha sido detenido, se estableció hace unos 15 años y contaba con una extensa propiedad de más de 100,000 metros cuadrados. En esta propiedad se encontraban casas de cueva, búnkeres, laboratorios y almacenes, y se incautaron cerca de 200 kilos de mercurio.

Como resultado de una operación policial compleja en la que participaron agentes de diferentes unidades, se arrestó al líder espiritual de esta comunidad, quien dirigía una fundación que llevaba a cabo actividades de retiro espiritual y otras actividades.

Además, se sospecha que estaba utilizando técnicas de manipulación coercitiva, como el suministro de sustancias psicoactivas peligrosas para la salud, que lograban anular o reducir la voluntad de sus seguidores. Según las fuentes, el líder empleaba este material para realizar prácticas de alquimia y elaborar "elixires supuestamente energizantes".

La financiación de la fundación provenía tanto de donaciones realizadas por los propios seguidores como de una empresa comercial que fabricaba y vendía estos elixires a través de herbolarios en internet o mediante la fundación misma, según la Policía Nacional.

El líder, autodenominado "Trascendencia Total", era una especie de orador, curador y líder espiritual que lograba que los seguidores realizaran diversas actividades en beneficio de su economía y poder, bajo la apariencia de fines humanitarios y sociales, aseguró la portavoz de la Policía Nacional.

Algunos de los seguidores más devotos vivían con él en las casas cuevas de la finca y practicaban largos periodos de silencio. Incluso algunos de ellos, los más acérrimos, rompían sus lazos familiares para dedicarse por completo a este líder espiritual.

Estos seguidores, llamados "los renunciantes", llevaban a cabo actividades tanto personales como relacionadas con la fundación, como gestionar las redes sociales, tareas de jardinería y administrativas, sin ningún tipo de regulación legal y mediante jornadas "maratonianas".

Como resultado de esta operación, se realizaron registros tanto en la finca como en la nave donde se elaboraban los elixires. Además, se descubrió un escondite donde el detenido almacenaba el mercurio.

Tras su arresto, el líder fue enviado a prisión y se le imputan varios delitos, incluidos delitos contra la salud pública, delitos contra la integridad, asociación ilícita y delitos contra el medio ambiente.