Crónica Murcia.

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Las ventas de las empresas familiares crecen, pero enfrentan dificultades de reclutamiento

Las ventas de las empresas familiares crecen, pero enfrentan dificultades de reclutamiento

El 44,5% de las empresas familiares de la Región de Murcia han experimentado un aumento en sus ventas en el año 2023, aunque se enfrentan a la dificultad de encontrar personal cualificado. Este dato se desprende del Barómetro anual de la Cátedra de Empresa Familiar Mare Nostrum Universidad de Murcia-Universidad Politécnica de Cartagena, en colaboración con la Asociación Murciana de la Empresa Familiar (AMEFMUR) y con el apoyo de CaixaBank y la Fundación Cajamurcia.

El estudio, realizado con la participación de 113 empresas familiares, fue presentado por los rectores de la Universidad de Murcia (UMU), José Luján, y de la Universidad Politécnica de Cartagena, Beatriz Miguel (UPCT); el director de CaixaBank en la Región, Juan Jesús Lozano; el director del Instituto de Fomento, Joaquín Gómez, y el director de la Cátedra de Empresa Familiar Mare Nostrum UM-UPCT, Ángel Meroño.

Según el informe, las previsiones de crecimiento económico en la región se han desacelerado en comparación con el año anterior, pronosticando un crecimiento real del Producto Interior Bruto (PIB) de la Región de Murcia del 1,8% en 2023.

En cuanto a la situación empresarial, todas las variables presentan un saldo positivo, a excepción de las exportaciones. El mayor incremento se ha producido en las inversiones, a pesar de las expectativas negativas.

Más del 36% de las empresas familiares han aumentado sus inversiones durante 2023 y un 44,5% ha registrado un aumento en su cifra de negocios, superando las previsiones. Sin embargo, el empleo ha sufrido una ligera disminución. A pesar de ello, la mayoría de las empresas han mantenido o aumentado su número de trabajadores.

El Índice de Confianza de las Empresas Familiares de la Región de Murcia se sitúa en 10,6, con un crecimiento de 9,6 puntos debido a la mejora de los resultados y las expectativas, especialmente en ventas e inversiones.

En cuanto a la competencia, el 72% de las empresas familiares se centra en ofrecer un servicio de calidad, seguido de la eficiencia a través del control de costes y el interés por mejorar la organización. La orientación a las ventas se mantiene en tercer lugar, a costa de la orientación hacia la diversificación.

La escasez de personal cualificado se ha convertido en el principal problema para el 62% de las empresas familiares, con un aumento del 16% respecto a 2022. En segundo lugar, se encuentra la debilidad de la demanda con un 40%, aunque con una disminución del 3%. También destaca un aumento del 180% en la preocupación por la capacidad.

Para 2024, los factores externos que más preocupan son el marco legal (7%), la disponibilidad de personal cualificado y la confianza en la economía. En cuanto al modelo de negocio, la preocupación se centra principalmente en el control de costes y en la transmisión generacional de la empresa familiar.

En cuanto a los objetivos de las empresas familiares, la reputación ocupa el primer lugar, seguido de la implicación de la familia propietaria, la supervivencia y la independencia financiera.

En términos de gobierno corporativo, la mayoría de las empresas familiares no planea realizar cambios, aunque el 12% considera transmitir la empresa a la siguiente generación y el 13% plantea venderla. En cuanto a la planificación y gobierno, un 23% de las empresas cuenta con un protocolo y un 18% tiene un plan de sucesión en marcha.

Se destaca la incorporación de externos a la familia en un 19% de las empresas, principalmente por el conocimiento que aportan y para ayudar a su crecimiento. También se ha ampliado la inclusión de externos en la dirección y los consejos de administración.

La escasez de personal cualificado se ha convertido en una limitación importante para las empresas, especialmente en los oficios como mecánicos, conductores, soldadores, montadores, pintores, albañiles y electricistas. También se dificulta la contratación de puestos directivos o de gestión económica.

Las empresas consideran que la falta de cualificación, la falta de motivación, el elevado coste y la falta de experiencia son las principales causas de esta escasez. Para afrontarla, las empresas apuestan por la formación, la búsqueda activa de personal, la reorganización de la plantilla y el mejoramiento de las condiciones laborales.

En general, las empresas creen que se necesitan mejoras en el sistema educativo, cambios en los valores de la sociedad, fomento de la contratación laboral e imagen de ciertos oficios, así como mejoras en las condiciones laborales.