Crónica Murcia.

Crónica Murcia.

Proyecto Hombre ayuda a 1.300 personas con adicciones en 2022, destacando la cocaína como la droga más consumida.

Proyecto Hombre ayuda a 1.300 personas con adicciones en 2022, destacando la cocaína como la droga más consumida.

MURCIA, 25 Sep. - Proyecto Hombre Murcia ha atendido durante el pasado año a más de 1.300 personas con adiciones en 2022. El perfil es similar, con una media de edad de 39 años para los hombres y 47 años para las mujeres; ambos solteros, con estudios de Educación Secundaria Obligatoria y empleo, siendo la sustancia mayor consumida la cocaína.

Así se desprende de su memoria anual de actividades, donde refleja el trabajo que se ha realizado en la Región de Murcia durante el pasado año 2022.

El alcalde de Murcia, José Ballesta, ha asistido este lunes a la presentación, que ha contado con la presencia del presidente del Patronato de la Fundación Solidaridad y Reinserción 'Proyecto Hombre', Tomás Zamora; la directora de Proyecto Hombre Murcia, Asunción Santos; el director general de Salud Pública y Adicciones, José Jesús Guillén; la directora general de Servicios Sociales y Relaciones con el Tercer Sector, María Josefa García; y la concejal de Derechos Sociales, Familia y Salud, Pilar Torres.

En la memoria se refleja, a través de cifras, la problemática existente en relación al consumo de drogas y otras adicciones. Durante este pasado año se han atendido en sus distintos programas de diagnóstico y tratamiento a 1.090 personas con problemas de adicción y a 349 familias, suponiendo un total de 1.439 personas de atención directa.

Ballesta ha destacado que Proyecto Hombre "es una de esas realidades cargadas de esperanza. Ha transformado la vida de miles de personas, que se han enfrentado a una situación difícil. Proyecto Hombre trata, rehabilita y reinserta. Son tres pasos muy importantes que esta fundación realiza desde hace ya más de 30 años".

Desde sus Centros de Día en Murcia y Caravaca de la Cruz, y la Comunidad Terapéutica de El Palmar, Proyecto Hombre lleva desde el 5 de mayo de 1995 acompañado a miles de personas y ayudándoles a volver a creer en ellas mismas.

Los hombres y mujeres adultos que han sido atendidos en todos los programas de Proyecto Hombre muestran perfiles similares. Con una media de edad de 39 años para los hombres y 47 años para las mujeres; ambos solteros, con estudios de Educación Secundaria Obligatoria, con empleo.

En cuanto al consumo de sustancias, los hombres son consumidores habituales de cocaína y policonsumidores de cocaína y alcohol, mientras que las mujeres son consumidoras de alcohol o cocaína.

El perfil joven fue similar tanto para hombres como mujeres, con una edad media de 21 años, estudiantes y consumidores de cannabis y alcohol.

El recurso de Centro de Día, ubicado en la ciudad de Murcia y sede de la entidad dio cobertura a 620 personas a través de entrevistas que buscaban asesoramiento sobre un problema adictivo propio o de un familia.

Además, en dicho centro, mediante el Programa Ambulatorio Intensivo (PAI), se atendieron a 47 personas (39 hombres y 8 mujeres), con una edad media de 44 años. Este programa está dirigido a la recuperación de las personas adultas con problemas de consumo de sustancias o policonsumos, con ciertas características de desestructuración laboral o familiar.

El Programa Joven atendió a 73 personas (68 hombres y 5 mujeres), con una media de 21 años y en su mayoría estudiantes y solteros. Este programa está dirigido a menores y jóvenes de entre 13 y 25 años con problemas de adicción o un importante riesgo de desarrollarlos a corto plazo.

Por otro lado, 102 personas (91 hombres y 11 mujeres) fueron atendidos en el Programa Nocturno, un programa vespertino de tipo ambulatorio que ofrece atención terapéutica en un formato grupal con una periodicidad de dos sesiones por semana. Estas personas tenían una edad media de 38 años en el caso de los hombres y 28 en las mujeres.

El Programa Nocturno está orientado a la atención a personas que "no requieren de intervenciones tan extensas e intensivas como el resto de nuestros programas", ha explicado Asunción Santos, directora de Proyecto Hombre.

En su opinión, "es importante tener en cuenta que las adicciones nos empiezan a afectar mucho antes de que surjan los problemas graves con los que normalmente las asociamos, y que cuanto antes actuemos más fácil será poder controlarlas".

También en el Centro de El Palmar, y a través del Programa de Comunidad Terapéutica se ha atendido durante este 2022 a 118 personas (104 hombres y 14 mujeres).

Este programa busca dar respuesta a las necesidades de las personas que por las características de su entorno y la gravedad de su perfil necesitan realizar el tratamiento en un lugar estructurado. El programa tiene una duración de unos 6 meses aunque puede variar.

Los programas de este centro cuentan con módulos de tratamiento adaptados para dar atención específica a personas con patología dual, que es el término que se utiliza para nombrar la concurrencia de un problema de adicción y un trastorno psíquico. Debido a la complejidad de este perfil, estas personas necesitan una atención mucho más personalizada. De las 70 personas atendidas en 2022, un 38% presentaban un trastorno de personalidad concomitante.

Asimismo, 36 personas han sido atendidas mediante el programa de reinserción, que busca prestar atención a personas que han pasado por procesos terapéuticos con el fin de ayudarles a normalizar y facilitar su inserción en la sociedad actual. Durante 2022 fueron 54 las mujeres atendidas mediante el Programa de Mujer

El compromiso de Proyecto Hombre Murcia con la sociedad murciana no abarca únicamente el tratamiento de las adicciones, sino también su prevención entre los distintos sectores de la sociedad. En 2022 se alcanzó a cerca de 3.500 personas, concretamente en el ámbito escolar.

También se alcanzó a 88 trabajadores a través de la prevención del entorno laboral de distintas empresas ubicadas en la Región de Murcia y se realizaron acciones formativas en prevención a 85 agentes comunitarios de distintas entidades como cuerpos de seguridad, servicios sociales y de salud, entre otros.